Una segunda fase del poblamiento hispánico se dinamiza entre 1560 y 1591,
con el desarrollo de los cultivos que aprovisionaban a Potosí y su Cerro Rico. Es una etapa
de colonización estable, basada en el cultivo de la vid, que incorporó el
oasis como centro de aprovisionamiento en los circuitos económicos coloniales.
Surgieron los primeros hacendados con derechos de tierras y aguas en
Pica, Matilla y Quisma.
Es en Matilla donde se forma la primera aldea europea de la zona, en base a su excepcional
clima. De las dos familias fundacionales —los Damián de Morales Usabal y
los Pedro Fontanar, residentes en 1589—, se pasó a 15 familias hacia 1651,
identificadas como "los hacendados de Matilla". El nombre del pueblo lo debe a
don Gaspar Jacinto de Loayza, quien bautizó la hacienda avanzado el siglo XVII.